Mientras la provincia de Córdoba y su municipio capital aprueban normativas más severas, la UTN Regional Córdoba presentó una alternativa: un esquema de entrenamiento e inserción profesional para jóvenes que se dedican a la venta callejera. El plan piloto representa una apuesta por la inclusión en lugar de la represión.
El programa de la institución educativa ofrece cursos de calificación en distintos rubros técnicos, junto con orientación integral para ingresar al mercado laboral formal. Los participantes reciben apoyo en habilidades comunicacionales y gestión empresarial. La universidad también facilita vínculos con empleadores locales que buscan personal capacitado.
En el mismo contexto, los gobiernos provincial y municipal trabajan en cambios regulatorios que apuntan a restringir el comercio informal en vías públicas. Estas disposiciones generan controversia acerca de su real impacto en la solución del problema social que representan estos trabajadores menores de edad.
Los diseñadores del proyecto universitario subrayan que la educación es clave para interrumpir patrones de marginación. La iniciativa está dirigida específicamente a adolescentes vendedores de naranjas y productos similares, población que enfrenta múltiples obstáculos para acceder a empleos convencionales.
La fase experimental permite recopilar información sobre efectividad y alcance del programa. Los coordinadores pretenden demostrar que invertir en formación profesional genera resultados más duraderos que aplicar sanciones. Para expandir la propuesta, será necesario asegurar recursos continuos y complementar con políticas estatales de apoyo.
El contraste entre estas dos estrategias refleja debates más amplios sobre cómo las sociedades abordan la exclusión laboral juvenil: mediante represión o mediante oportunidades genuinas de desarrollo.
Imagen: Pixabay / Pexels – Con informacion de La Nacion






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