Argentina fue elegida para coordinar el programa FIRST. El objetivo de este es recibir asistencia técnica y regulatoria para facilitar la instalación de nuevas centrales nucleares. Esta iniciativa está orientada a captar inversiones internacionales y consolidar la cooperación tecnológica en reactores de última generación.
En un paso estratégico para la inserción de la Argentina en los mercados energéticos de vanguardia, el gobierno de Javier Milei avanzó de manera decisiva en la cooperación nuclear con los Estados Unidos. El país ha sido designado formalmente como sede del programa FIRST (Foundational Infrastructure for Responsible Use of Small Modular Reactor Technology), una ambiciosa plataforma financiada por el Departamento de Estado norteamericano que asiste a naciones socias en la planificación de infraestructura para reactores de última generación.
La elección de la Argentina no es casual. El país cuenta con una trayectoria histórica de más de siete décadas en el sector nuclear, respaldada por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el desarrollo propio del proyecto CAREM, uno de los reactores modulares de baja potencia más avanzados del mundo. Con este nuevo acuerdo, la administración nacional busca capitalizar ese know-how para posicionar al país como el principal nodo de esta tecnología en América Latina.
¿Qué implica el programa FIRST?
A diferencia de los grandes complejos nucleares tradicionales, los Reactores Modulares Pequeños (SMR) se caracterizan por ser más económicos, de construcción más rápida y mucho más flexibles para abastecer tanto a redes eléctricas locales como a industrias electrointensivas o zonas aisladas.
La incorporación al programa FIRST le otorgará a la Argentina:
- Capacitación técnica de alto nivel: Expertos de laboratorios nacionales de EE.UU., agencias gubernamentales y universidades brindarán asistencia regulatoria y técnica.
- Atracción de inversiones: Se allana el camino regulatorio y de estándares internacionales para la llegada de capitales privados interesados en la transición hacia energías limpias y de base.
- Liderazgo geopolítico: Al ser sede regional, el país se convierte en el centro de entrenamiento y debate tecnológico para otros países de la región interesados en esta tecnología.
Un giro en la política energética y exterior
Este movimiento se alinea directamente con la política exterior del gobierno de Milei, orientada a profundizar los lazos estratégicos, comerciales y de seguridad con los Estados Unidos y las potencias occidentales. Asimismo, refuerza la visión oficial de desregular y modernizar el sector energético local para fomentar la inversión privada.
Desde los sectores vinculados al desarrollo nuclear técnico local señalan que este acuerdo es un fuerte espaldarazo institucional. Permite tender un puente de financiamiento, simulación tecnológica y estandarización internacional en un momento donde la carrera global por los SMR se está acelerando en las principales potencias globales.
Con este marco de cooperación en marcha, la Argentina no solo reactiva su agenda en la frontera del desarrollo nuclear, sino que se perfila como un actor indispensable en el mapa de la seguridad energética y la descarbonización en el continente.





Deja un comentario