Una innovadora metodología de construcción llegó para transformar la forma en que se edifican viviendas en Argentina. Se trata de un sistema automatizado que logra levantar una casa de 120 metros cuadrados en tan solo dos días, dejando atrás los métodos tradicionales de construcción en seco y de ladrillo convencional.
El principal aporte de esta tecnología radica en la automatización de la obra gris, el proceso constructivo fundamental que antes demandaba semanas de labor intensiva. Mediante este sistema, se reduce significativamente la cantidad de desperdicios generados en obra, optimizando recursos y mejorando la eficiencia del proceso constructivo.
Uno de los aspectos más destacables es la precisión que permite alcanzar. El sistema trabaja con tolerancias milimétricas, lo que posibilita la ejecución de diseños arquitectónicos complejos sin comprometer la exactitud. Esta capacidad abre puertas a proyectos que con métodos convencionales resultarían más complicados de materializar.
La reducción de tiempos de construcción impacta directamente en los costos finales de las viviendas y en la disponibilidad de las mismas para el mercado inmobiliario. Además, al disminuir los residuos de obra, la metodología presenta un perfil más amigable con el medio ambiente.
Este avance tecnológico representa una alternativa frente a sistemas como la construcción en seco, que ha ganado popularidad en los últimos años, y a la construcción tradicional con ladrillo. La automatización permite que un proyecto que históricamente requería meses pueda completarse en cuestión de horas.
La tecnología se posiciona como una solución prometedora para acelerar la oferta de viviendas en el país, reducir costos de construcción y mejorar la calidad de los proyectos ejecutados. Con capacidad para trabajar en diseños de alta complejidad arquitectónica, este sistema abre interrogantes sobre el futuro de la industria de la construcción.
Imagen: Lucie Siegelsteinová / Pexels – Con informacion de TN





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