En una reciente exposición, Benjumea, doctor en psicología, se refirió a un fenómeno que ocurre en las parejas que han permanecido juntas durante extensos períodos. El especialista explicó que cuando dos personas comparten muchos años de vida, sus comportamientos se transforman de maneras particulares.
Según Benjumea, estas transformaciones se expresan mediante lo que llamó «respuestas compensatorias». Se trata de reacciones que las personas desarrollan casi inconscientemente como resultado de la convivencia prolongada. Estos mecanismos funcionan como ajustes automáticos que permiten que la relación encuentre su equilibrio particular.
El doctor en psicología precisó que no se trata de decisiones conscientes que tomen deliberadamente los miembros de la pareja. Por el contrario, emergen naturalmente del proceso de adaptación que implica estar en contacto permanente con otra persona. Con el correr del tiempo, ambos aprender a anticipar reacciones, a compensar comportamientos del otro y a crear dinámicas que mantienen la estabilidad relacional.
Benjumea señaló que estas respuestas compensatorias son evidencia de que las relaciones prolongadas generan cambios profundos en quienes las conforman. No se trata solamente de que dos personas se amen o sean compatibles, sino de que desarrollen sistemas complejos de interacción que se refinan constantemente.
El especialista subrayó la importancia de reconocer estos procesos para comprender mejor la naturaleza de las parejas que perduran en el tiempo. Estos mecanismos representan una adaptación evolutiva del vínculo, donde cada miembro contribuye a mantener el equilibrio mediante comportamientos que se han construido a lo largo de años de convivencia compartida.
Imagen: cottonbro studio / Pexels – Con informacion de Clarín






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