En medio de una economia con tendencias contradictorias, surge una pregunta fundamental: ¿como evolucionaran los precios cuando la inflacion desciende pero el dolar sube? La respuesta no es clara y la gestion economica lo sabe bien.

El comportamiento de ambas variables genera interrogantes sobre el impacto neto en los precios que pagan los consumidores. Mientras se observan avances en la desaceleracion inflacionaria, la presion cambiaria introduce un riesgo que no puede soslayarse. Los sorpresos internacionales continuan siendo una fuente de incertidumbre para quienes conducen la economia.

La espera se centra en los numeros del IPC de junio. Estos datos seran determinantes para entender si la baja de la inflacion conseguida es sostenible o si quedara capturada por el efecto del tipo de cambio. En un contexto de volatilidad global, los impactos externos siguen jugando un papel que nadie puede predecir completamente.

Los analistas y funcionarios economicos estan atentos a cualquier senal que permita proyectar el escenario de precios para los proximos trimestres. La pregunta es si prevalecera la tendencia positiva de la inflacion o si la suba del dolar la revertira parcialmente.

Este escenario pone al descubierto la fragilidad de los avances economicos cuando dependen de variables internacionales. La administracion actual aguarda por un resultado positivo en el IPC de junio que confirme que la desaceleracion inflacionaria es mas que un espejismo pasajero. Si eso no ocurre, la suba del dolar podria convertirse en el gran obstaculizador de la estabilidad de precios que se busca consolidar.

Imagen: http://www.kaboompics.com / Pexels – Con informacion de Ámbito

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