La selección italiana acumula una racha inédita de ausencias mundialistas y no logra avanzar más allá de la primera fase desde 2006, año en que se consagró campeona.
La selección de Italia atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia futbolística tras quedar fuera del Mundial 2026, lo que marca su tercera ausencia consecutiva en la máxima competencia. El equipo no participa de una Copa del Mundo desde Brasil 2014, profundizando una crisis que contrasta con su tradición como potencia del fútbol internacional.
A este panorama se suma otro dato que refleja el retroceso deportivo: Italia no supera la fase de grupos de un Mundial desde Alemania 2006, torneo en el que obtuvo su último título. Desde entonces, acumuló eliminaciones tempranas y fracasos en las clasificaciones, incluyendo las ausencias en Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora en 2026.
La reciente eliminación en el repechaje europeo, tras caer por penales ante Bosnia y Herzegovina, volvió a encender las alarmas en el fútbol italiano. Dirigentes, analistas y exjugadores coinciden en que la crisis responde a problemas estructurales que afectan el desarrollo del talento y el rendimiento del seleccionado, lo que obliga a replantear el futuro del equipo a nivel internacional





Deja un comentario